El mes sagrado del ramadan

El mes sagrado del Ramadán: Ramadán es un mes del calendario lunar islámico, el noveno, preferido por Dios Altísimo, pues en una de sus noches reveló el Corán desde el Ejemplar Guardado hasta el primer cielo, siendo iluminada la tierra con la Luz Divina, y fue llamada “La Noche del Decreto” situada en el último tercio del mes de Ramadán y día impar, por lo cual los musulmanes veneran esa noche y velan y oran largamente, de acuerdo a lo que dijo el Profeta:

من قام ليلة القدر إيمانا واحتسابا غفر له ما تقدم من ذنبه

“Quien vele la Noche del Decreto por fe y amor a Dios, será perdonado de sus pecados pasados”.

Y dice Dios en el Corán:

شهر رمضان الذي أنزل فيه القرآن هدى للناس وبينات من الهدى والفرقان

“El mes de ramadán, en que fue revelado el Corán guía de la humanidad”.

No solamente fue revelado por Dios el Sagrado Corán sino todos los libros divinos. Dijo el profeta Muhammad:

“Las páginas de Abraham fueron reveladas el 1º de Ramadán, la Toráh el 6to de ramadán, y el Evangelio el 13º del mismo mes”.

Se evidencian las gracias del mes de ramadán a través de los importantes acontecimientos que se registran en la historia del Islam. Un 17 de ramadán, el del año 2 de la Hégira, Dios dio la victoria a los musulmanes, que en número de trescientos, bajo el comando del Profeta, vencieron a mil combatientes idólatras en la Batalla de Badr. Dios concedió la conquista de la Meca al Profeta el 22 de ramadán del año 8. El Profeta entró victorioso en la ciudad y con sus manos destruyó los ídolos mientras recitaba el Sagrado Corán. Habiendo la Meca vuelto al monoteísmo luego de haber sido baluarte de la idolatría, se purificó 1a casa antigua de la impureza del paganismo.

Se sucedieron los acontecimientos culminando con la denominación “mes de las victorias”. Y dijo el Profeta refiriéndose a este mes sagrado:

إذا دخل رمضان فتحت أبواب الرحمة وغلقت أبواب جهنم وسلسلت الشياطين

“En el se abren las puertas del cielo, se cierran las del infierno y quedan presos en él los demonios mayores”.

Obligatoriedad del ayuno

Dios Allah Glorificado instituyó a los musulmanes el ayuno de Ramadán en el segundo año de la Hégira, siendo este ayuno uno de los cinco pilares del Islam. El ayuno es una práctica antigua de purificación y adoración, y Dios dice en el Corán:

يا أيها الذين آمنوا كتب عليكم الصيام كما كتب على الذين من قبلكم لعلكم تتقون

“¡Oh, creyentes! Os está prescripto el ayuno, tal como fue Prescrito a los anteriores a vosotros, a fin de que alcancéis la piedad y el santo temor de Dios” (Sagrado Corán, 2:183)

El ayuno en el Islam consiste en la abstención de comer, beber, tener relación marital, etc, desde antes de la alborada, hasta la puesta del sol. No es la exclusiva finalidad del ayuno la adoración; existen innumerables beneficios en relación a los sentidos y estados anímicos. El autocontrol y la conducta moral, y la relación mutua entre los miembros de la sociedad humana son parte de sus ventajas.

BENEFICIOS DEL AYUNO PARA LA SALUD

El primer tratamiento para la generalidad de las enfermedades es la dieta, pues muchas de ellas se gestan en el estómago y aparato digestivo.
Y ayunar correctamente un mes continuo purifica el aparato digestivo de las toxinas que se van acumulando. Estos residuos, deteriorados, envenenan el organismo produciendo las enfermedades.

Los diestros en Medicina, de la antigüedad y del presente establecieron que el ayuno libra al cuerpo del exceso de ciertas substancias y de líquido y vigoriza la circulación sanguínea y oxigenación, renovando los glóbulos; fortalece el sistema nervioso, y otros beneficios orgánicos y psicológicos que serían materia extensa de otro tipo de trabajo que la limitación de espacio nos impide.

BENEFICIOS SOCIALES

El ayuno unifica emociones y sentimientos de pobres y ricos en una sola entidad. Quien come opíparamente y luego sufre las consecuencias del “buen comer”, y que jamás sufrió hambre por necesidad, no puede entender los problemas del hambre ni enterarse de lo que experimenta quien pide ayuda.

El ayuno es una experiencia depuradora y educadora que todo musulmán debe practicar para sentir hambre y sed, lo que los aproxima a la comprensión del sufrimiento de millones de seres humanos que no saben qué comerán el día siguiente.

La experiencia del ayuno enseña al hombre a ser generoso y solidario. Dios establece para cada ayunante una “sadaqa” o donación que debe entregar a los necesitados al completarse el mes de ramadán, mes de caridad perdón y virtudes múltiples. Dijo el Profeta: “La mejor caridad, es la caridad de ramadán”,

y una de las virtudes notables del Profeta, que es el mayor ejemplo de conducta, era la generosidad, y era más generoso en ramadán. Recomendaba a los creyentes que convidaran a los ayunantes al desayuno cotidiano:

من فطر صائما كان له مثل أجره

“Quien ofrece el desayuno a un ayunante, recibe una recompensa”.

Y el ayuno desarrolla en los fieles el sentimiento de misericordia y los habitúa al auto control, la disciplina y la perseverancia ante las adversidades.

EL AYUNO Y LA MORAL

El ayuno es una educación del espíritu, y el Profeta se refirió a ello:

“من لم يدع قول الزور والعمل به فليس لله عز وجل حاجة أن يدع طعامه وشرابه “

“Quien no renuncia a la mentira y la conducta insincera, a Dios no le interesa que deje de comer y beber”.

إذا أصبح أحدكم يوما صائما فلا يرفث ولا يجهل فإن امرؤ شاتمه أو قاتله فليقل إني صائم إني صائم

“El día de ayuno no se debe discutir y si alguien te increpa y ofende dile: estoy ayunando”.

Estos dos “hadices” explican el sentido del ayuno, que el alejarse del pecado, alejarse de las conversaciones frívolas, perdonar a quien ofende, y ocuparse con penitencias y adoración a Dios; y los actos virtuosos y piadosos se multiplican en ramadán.

En pocas palabras, el ayunador emprende en ramadán un viaje espiritual al ámbito del Sagrado Corán, cultivando sus enseñanzas a través de su recitación y estudio, y guiándose por su Luz, y saturándose de su moral y preceptos, buscando en ese viaje la armonía, paz y abrigo del alma; se adopta, además, la práctica de la introspección y auto análisis que aleja el alma de la ignorancia y el materialismo y la aproxima a la sublimidad del Sagrado Corán.

BENEFICIOS DEL AYUNO

Dios prometió la indulgencia a quienes ayunan, a través del hadiz del Profeta Muhammad Paz y Bendiciones.

من صام رمضان إيمانا واحتسابا غفر له ما تقدم من ذنبه

“A quien, ayune en ramadán con fe y devotamente le serán perdonados sus pecados”.

Y Allah dice:

كل عمل بن آدم له إلا الصيام فإنه لي وأنا أجزي

“Los actos del ser humano le pertenecen, excepto el ayuno, que me pertenece y por el cual le recompenso”.

El Profeta Paz y Bendiciones dijo al respecto:
“Ramadán es un mes que en su principio es misericordia, su medio es perdón y su fin es librar del infierno”.

إن في الجنة بابا يقال له الريان، يدخل منه الصائمون يوم القيامة، لا يدخل منه أحد غيرهم

“En el paraíso hay una puerta, llamada “de la Fuente”, por la cual entran los ayunadores y nadie más”.

“Sí supiesen cuanto hay de gracias y bendiciones en el mes de ramadán, desearían que fuese un año completo”.

EXPIACIÓN DEL INCUMPLIMIENTO DEL AYUNO

Quien viola el cumplimiento del ayuno, intencionalmente y sin motivos un día de ramadán comete un pecado. Por ello debe expiar su falta, por ejemplo ayudando a liberar o manumitir un creyente, o ayunando dos meses, luego de ramadán por cada día no ayunado sin causa. Quien no pueda deberá alimentar a sesenta pobres, pero aún así habrá perdido muchas gracias. Dijo el Profeta:

من أفطر يوما من رمضان من غير رخصة ولا مرض لم يقض عنه صوم الدهر كله وإن صامه

“Quien no ayune un día de ramadán sin causa justificante, no lo puede igualar aunque ayune el resto de su vida”.

Lo cual no significa que Dios no acoja la expiación de sus creyentes, pero se entiende de ese hadiz del Profeta que el ayuno de ramadán no tiene equivalentes.

A QUIEN SE PERMITE NO AYUNAR

El musulmán normal y sano debe ayunar desde la pubertad, y el Profeta dijo:

“Tres están eximidos del ayuno: el enfermo mental, hasta que se cure, el durmiente hasta que despierte, y el niño hasta la pubertad”

En cuanto a las mujeres, no ayunan los días del período menstrual y luego del parto hasta que deje de fluir sangre. Luego debe compensar los días no ayunados.

LOS EXCEPTUADOS DE NO AYUNAR:

A) El viajero: Dentro de las características que le permiten abreviar las oraciones podrá ayunar o no. Decía Abu Sa’id alJudri “En nuestras expediciones con el Profeta, unos
ayunaban, otros no, en ramadán. El ayunante no censuraba a quien no ayunaba; quien tenía fuerzas para ayunar lo hacía, y quien no las tenía, estaba en lo cierto.”

كنا نغزو مع رسول الله صلى الله عليه وسلم في رمضان فمنا الصائم ومنا المفطر فلا يجد الصائم على المفطر ولا المفطر على الصائم

B) El enfermo: Si quisiere, o si el médico dictamina que el ayuno no es posible o conveniente, el enfermo puede no ayunar, de acuerdo a lo que Dios dice en el Sagrado Corán:

ولا تلقوا بأيديكم إلى التهلكة

“No os lancéis a la autodestrucción” (Sagrado Corán 2: 195).

Luego de recobrada la salud debe ayunar los días que no ayunó en ramadán. Si la enfermedad que impide el ayuno es crónica, compensará su no ayuno alimentando a un menesteroso cada día de ayuno no practicado, si tiene medios. De lo cual dice Allah:

وعلى الذين يطيقونه فدية طعام مسكين

“Los que están imposibilitados de ayunar que alimenten a un pobre”.

Si no pudiera compensarlo de esa forma por causas económicas, está eximido de hacerlo.

C) El anciano: El musulmán, hombre o mujer, que llega en la vejez a una edad en que no tenga fuerzas para el ayuno, está exento, y debe compensar el no ayuno dando algo de alimento a quien lo necesite. Dice lbn Abbas Que Allah este complacido con el:

“Se permitió al anciano que alimente a un necesitado”.

D) La mujer embarazada o que amamanta: Si la creyente esta grávida o amamantando podrá compensar su no ayuno, ayunando igual número de días cuando su situación se lo permita y por añadidura puede alimentara¡ necesitado igual número de días.

E) El distraído: Quien se olvida que está ayunando y come o bebe algo, al percatarse de su distracción debe abstenerse de inmediato, y no perderá su ayuno, de acuerdo al hadiz del Profeta, pues en ese caso Dios le dio de comer o beber.

من نسي وهو صائم فأكل أو شرب فليتم صومه فإنما أطعمه الله وسقاه

El ayunante puede en ramadán, en las horas de ayuno, enjuagarse la boca y la nariz con agua limpia, bañarse, limpiarse los dientes sin dentífrico, y tragar su saliva. Quien dormido eyaculara no compromete su ayuno.

SUHUR (APROVISIONAMIENTO DE LA MADRUGADA)

El Profeta Paz y Bendiciones recomendó, en las madrugadas de ramadán, antes de comenzar las horas de ayuno, tomar unos bocados y beber. Esta colación recibe el nombre de “suhur” y es una misericordia de Dios.

تسحروا فإن في السحور بركة

TARAWIH E ITIKAF (Rezos voluntarios)

Los musulmanes celebran estas oraciones a continuación de la oración de la noche, o Salát al Íshá. Consisten en oraciones prolongadas, de por lo menos ocho rakhas, o doce, diez y seis, o veinte, de acuerdo a la práctica del Profeta Paz y Bendiciones, y se rezan antes del witr último rezo voluntario una rakha. El Profeta las celebraba a veces solo, a veces en congregación, pero preferentemente solo, indicando que su práctica puede ser individual, sin imam, y que no son obligatorias. El Profeta Paz y Bendiciones dijo:

من قام رمضان إيمانا واحتسابا، غفر له ما تقدم من ذنبه

“Quien ore devotamente en ramadán obtendrá la indulgencia de los pecados”.

Recordemos, por otra parte, los beneficios físicos que involucra la oración prolongada luego de romper el ayuno.

El Profeta recibía, cada noche de ramadán, al Arcángel Gabriel, quien le explicaba el Corán. Los últimos diez días se recogía en la mezquita a fin de dedicarse a la adoración y vivir “la noche del decreto” en total obediencia a Dios.

Porque quien pasa velando en oración y contemplación la noche del decreto alcanza la indulgencia y gracia divina, como enseñó el Profeta Paz y Bendiciones, y añadió:

تحروا ليلة القدر في الوتر، من العشر الأواخر من رمضان

“Buscad la noche del decreto en los últimos diez días impares de ramadán”.

El Ítikaf: consiste en que el creyente se retire a la mezquita varios días, aún comiendo y durmiendo en ella, y sin salir sino para lo necesario, dedicado a la adoración y sumisión a Dios Allah Todopoderoso.

CUANDO COMIENZA RAMADÁN

Se confirma el comienzo de ramadán cuando aparece la luna nueva, y su término cuando aparece la siguiente luna nueva de shawál. Si no fuese visible la luna por la presencia de nubes, se deben completar treinta días del mes de sha’abán y comenzar ramadán, pero si la luna fuese vista en otros países islámicos los demás países islámicos pueden basarse en eso. Cuanto a las minorías musulmanas de los países no islámicos deben basarse en la aparición de la luna en los países islámicos porque entre ellos no hay quienes se dediquen a detectar su aparición en observatorios y confirmarla doctrinariamente conforme a las normas legales.