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Jesús y María en el Islam sermón

Jesús y María en el Islam sermón

Jesús y María en el Islam sermón

 

Primer parte de la Jutba o sermón

Jesús y maria en el islam, Îsa y Mariam La Paz Sea con Ambos en el islam.
Alabado sea Allah, Señor del universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Allah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Allah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Allah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Uno de los seis principios de la fe en el Islam es creer en todos los Profetas y Enviados de Allah, la paz sea con ellos, dice Allah:

El Mensajero y sus seguidores creen en lo que le fue revelado por su Señor. Todos creen en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros. No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros. Y dicen: Oímos y obedecemos. Perdónanos Señor nuestro, pues ciertamente a Ti volveremos. [Corán 2:287]

Esta enseñanza divina debe ser aprendida por todo creyente, lo que significa que él amará y respetará a todos los Profetas sin excepción.
Esta es una de las razones por las que los musulmanes creemos en Jesús el hijo de María, la paz sea con ambos, como uno de los Profetas y Enviados de Allah. En el Corán encontramos en la Sura “El Consejo”:

Dispusimos para vosotros la misma religión [monoteísta] que le habíamos encomendado a Noé, y que te revelamos a ti [en el Corán] y que le encomendamos a Abraham, Moisés y Jesús, para que seáis firmes en la práctica de la religión, y no os dividáis en ella. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú los invitas [al monoteísmo]. Allah elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente. [Corán 42:13]

En el Islam también se habla acerca de María, madre de Jesús, la paz sea con ambos, quien tiene una posición elevadísima, tanto así que una Sura completa del Corán lleva su nombre, la número 19, en la que se relata su decencia, castidad, decoro y recato; además, hay más de 83 Aleyas en la Sura la “Familia de Imran”, la número tres, en las que se habla sobre su veracidad y la de su hijo, es decir, que María y Jesús, la paz sea con los dos, son parte del plan de Dios y merecen respeto como creyentes.
Pero también hay que aclarar que ninguno merece algún tipo de adoración o que sean considerados divinos, o que algo de su esencia o alguna de sus cualidades es divina. Dice Allah, Altísimo sea, en la Sura “La Familia de Imran”:

Y cuando los Ángeles dijeron: ¡Oh, María! Allah te ha elegido y purificado. Te ha elegido entre todas las mujeres del universo. ¡Oh, María! Adora a tu Señor, prostérnate e inclínate con los orantes. [Corán 3: 42-43]

y Dice También: El Mesías hijo de María es sólo un Mensajero, igual que los otros Mensajeros que le precedieron, y su madre fue una fiel y veraz creyente. Ambos comían alimentos [como el resto de la humanidad]. Observa cómo les explicamos las evidencias y observa cómo [a pesar de esto] se desvían. [Corán 5: 75]

Respecto a la virtud de María, encontramos varios relatos del Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, uno de ellos es el que nos trasmitió ‘Ali ibn Abi Talib, que Allah esté complacido con él: “Las mejores mujeres que han existido fueron María y Jadiya” [Bujari y Muslim]. También dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él: “Todo recién nacido es tocado por el demonio, menos María, hija de ‘Imran, y su hijo Jesús, la paz sea con ambos”. [Bujari]

Los musulmanes creemos que el nacimiento de Jesús, la paz sea con él, fue un milagro, que fue una señal de la veracidad del mensaje que le fue encomendado trasmitir. El que haya nacido de una mujer sin la intervención de un hombre no es prueba alguna para afirmar que sea hijo de Allah, en el sentido literal, o que sea un dios o que su naturaleza sea una mezcla divino-humana; si siguiéramos este juicio deberíamos entonces creer lo mismo de nuestros padres Adán y Eva, quienes fueron creados sin la intervención directa de ningún ser humano. Dice Allah:

Por cierto que el ejemplo de Jesús ante Allah es semejante al de Adán, a quien creó de barro y luego le dijo: ¡Sé!, y fue. [Corán 3:59]

Respecto a la concepción de Jesús, la paz sea con él, encontramos en el Corán:

Y cuando los Ángeles dijeron: ¡Oh, María! Allah te albricia con Su Palabra [¡Sé!]. Su nombre será el Mesías Jesús, hijo de María. Será distinguido en esta vida y en la otra, y se contará entre los más próximos a Allah. Hablará a los hombres en la cuna y de adulto, y se contará entre los virtuosos. Dijo: ¡Oh, Señor mío! ¿Cómo podré tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre? Le respondió: ¡Así será! Allah crea lo que Le place. Cuando decide algo, sólo dice: ¡Sé!, y es. Él le enseñará la Escritura, le concederá la sabiduría, le enseñará la Torá y el Evangelio. Y será un Mensajero para los Hijos de Israel. [Corán 3:45-49]

Jesús, la paz sea con él, fue un gran hombre, siervo y Profeta de Allah; esta es nuestra creencia, la cual fue confirmada por él mismo: Entonces [Jesús] habló: Por cierto que soy el siervo de Allah. Él me revelará el Libro y hará de mí un Profeta. [Corán 19:30]

No existe nada que indique que Jesús, la paz sea con él, fuese más que un hombre, siervo y Profeta de Allah; y mucho menos que él mismo se hubiera atribuido un título, característica o atributo que no le correspondiera, ni siquiera el ser hijo de Dios. De la misma Biblia se entiende que este término se utiliza de forma metafórica y no literal, ya que en ella se llaman a otros como hijos de Dios; es más, a Efraín se le menciona como el Primogénito de Dios y, como sabemos, los cristianos no consideran a ninguno de estos personajes iguales a Jesús o hermanos en la divinidad. Además, Jesús, la paz sea con él, cuando se refería a sí mismo utilizaba la frase “el hijo del hombre”, como se encuentra en los Evangelios actuales.
Igualmente, los musulmanes creemos firmemente que Jesús, la paz sea con él, no murió ni fue crucificado. En el Corán Allah, Altísimo y Todopoderoso, dice:

[Los judíos] Tampoco creyeron [en el Mesías] y manifestaron contra María una calumnia gravísima [acusándola de inmoral]. Y dijeron: Hemos matado al Mesías, Jesús hijo de María, el Mensajero de Allah. Pero no lo mataron ni lo crucificaron, sino que se les hizo confundir con otro a quien mataron en su lugar. Quienes discrepan sobre él tienen dudas al respecto. No tienen conocimiento certero, sino que siguen suposiciones, y ciertamente no lo mataron. [Corán 4:157]

También, los musulmanes creemos que Allah, Altísimo y Todopoderoso, hará que Jesús, la paz sea con él, vuelva a la Tierra antes del fin del mundo, como una señal de la cercanía de la hora final. Al respecto, nos dijo el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “Dios enviará al Mesías, hijo de María, quien descenderá en el minarete blanco en el lado oriental de Damasco, vistiendo dos prendas levemente teñidas con azafrán, sus manos descansando en las alas de dos ángeles. Cuando baje su cabeza, gotas de transpiración caerán de ella, y cuando la levante, cuentas como perlas se derramarán de ella. Cada incrédulo que lo huela morirá, y su aliento llegará tan lejos como él pueda ver”. [Muslim] En esta segunda venida ya no traerá un mensaje nuevo o cambiará algo de lo transmitido por el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él; por el contrario, seguirá al pie de la letra el Corán y la Sunna. El Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo:

“El hijo de María pronto descenderá entre ustedes y juzgará con justicia (de acuerdo con la Ley de Dios, la Shari’a), romperá la cruz, matará al cerdo y no pedirá la Yizia” [Bujari];
Otro hadiz que demuestra que Jesús, la paz sea con él, no vendrá con un mensaje nuevo y que seguirá lo establecido por Allah en el Corán y la Sunna de Su Profeta, Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, es el siguiente:

“Por Aquel en Cuyas manos está mi vida, el hijo de María ciertamente invocará el nombre de Allah por el Hayy o la ‘Umra o ambos en el valle de Rauha (un valle cerca de Medina)”. [Muslim]
Jesús, la paz sea con él, también volverá para aclararles a los judíos y los cristianos que lo que creían de él no era verdad. Los primeros desmintieron su mensaje, ofendieron a su madre, alegando que fue una adúltera e intentaron asesinarlo. Los segundos, por su parte, se extralimitaron en su creencia, elevándolo a él y a su madre, la paz sea con ambos, a un lugar que no les correspondía, junto a Dios. Por otra parte, su aparición pondrá fin a la tribulación y caos generado por el mal llamado Anticristo, pues su nombre correcto es el Falso Mesías (Al Masih Al Dayyal); dijo el Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él:

“Él (Jesús) perseguirá al Falso Mesías hasta que lo capture en las puertas de Lidda y lo mate”. [Muslim]

Jesús, la paz sea con él, también rogará a Allah para que libre a los musulmanes de la tribulación y el caos generado por los aparentemente invencibles Gog y Magog. Dijo el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam:

“Jesús y sus compañeros le pedirán a Allah, y Él enviará contra ellos (Gog y Magog) gusanos que atacarán sus cuellos; y por la mañana, todos ellos perecerán como uno solo”. [Muslim]

No debemos olvidar que Jesús, la paz sea con él, como ser creado, debe morir y completar su ciclo en esta vida como todos los demás. Dice Allah, Altísimo y Todopoderoso:

Toda alma probará la muerte, y recibiréis vuestra completa recompensa el Día de la Resurrección. [Corán 3:185]

Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Jesus y Maria en el islam

Jesus y Maria en el islam

Segunda parte de la Jutba  o sermón

Dice Allah, Glorificado sea:

Te hemos revelado [a ti, ¡Oh Muhammad!] el Libro [el Corán] con la Verdad, que corrobora y mantiene vigente lo que ya había en los Libros revelados. Juzga, pues, entre ellos conforme a lo que Allah ha revelado y no sigas sus pasiones apartándote de la Verdad que has recibido. A cada nación de vosotros le hemos dado una legislación propia y una guía. Y si Allah hubiera querido habría hecho de vosotros una sola nación, pero quiso probaros con lo que os designó. Apresuraos a realizar buenas obras. Compareceréis ante Allah, y Él os informará acerca de lo que discrepabais. [Corán 5: 48]

Una vez Allah, Alabado y Glorificado sea, envió a Su último Mensajero y Profeta, Muhammad, la paz y bendiciones de Allah sean con él, revelándole la culminación del mensaje divino, todas las leyes previas a esta revelación fueron abrogadas por completo, lo que quiere decir que la única ley vigente es la que se encuentra en el Corán y la Sunnah. Por eso dice Allah, Todopoderoso:

Quien siga una religión diferente al Islam [el sometimiento a Allah] no se le aceptará, y en la otra vida se contará entre los perdedores. [Corán 3:85]

No hay otro camino que lleve a Allah y a la salvación más que el Islam, la religión que fue enseñada por todos los Profetas de Allah, incluso Jesús, la paz de Allah sea con ellos. Esto es a lo que se refería nuestro Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, cuando dijo:

“Por Aquel en cuyas manos está mi alma, cualquier judío o cristiano que haya escuchado sobre mi mensaje y luego no crea en él, pertenecerá a la gente del Infierno”;

Y a eso mismo es a lo que se refieren las Aleyas en las que Allah dice:

Son incrédulos quienes dicen: Allah es parte de una trinidad. No hay más que una sola divinidad. Si no desisten de lo que dicen, un castigo doloroso azotará a quienes [por decir eso] hayan caído en la incredulidad [Corán 5:73];

Son incrédulos quienes dicen: Allah es el Mesías hijo de María.} [Corán 5:17]; y: {Por cierto que quienes no creyeron de entre la Gente del Libro y los idólatras serán castigados eternamente en el fuego del Infierno; y éstas son las peores criaturas. [Corán 98:6] Dijo Allah: ¡Oh, Gente del Libro! No os extralimitéis en vuestra religión. No digáis acerca de Allah sino la verdad: Ciertamente el Mesías Jesús hijo de María, es el Mensajero de Allah y Su palabra [¡Sé!] que depositó en María, y un espíritu que proviene de Él. Creed pues, en Allah y en Sus Mensajeros. No digáis que es una trinidad, desistid, pues es lo mejor para vosotros. Por cierto que Allah es la única divinidad. ¡Glorificado sea! Es inadmisible que tenga un hijo. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Es suficiente Allah como protector. El Mesías no menosprecia ser un siervo de Allah. [Corán 4:171-172]

Y Dicen: El Clemente tuvo un hijo. Por cierto que han dicho algo terrible; estuvieron los cielos a punto de hendirse, la Tierra de abrirse, y las montañas de caer derrumbadas, porque Le atribuyeron un hijo al Clemente. No es propio [de la grandiosidad] del Clemente tener un hijo. Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos ante el Clemente. [Corán 19: 88-93]

Hermanos y hermanas en el Islam, nuestra religión nos llama a ser mesurados en nuestros juicios y a no ser extremistas ni facilistas. Por ello, nuestra posición hacia los judíos y los cristianos se basa en estos principios, no los debemos irrespetar por lo que creen, ni pensar que tenemos derecho de acabarlos y quedarnos con todo lo que ellos tienen, pero al mismo tiempo debemos ser claros en cuanto a que su creencia no es la que Allah estableció y reveló a los Profetas que ellos alegan seguir.
Creer en Muhammad significa creer en todos los Profetas y Mensajeros de Allah anteriores a él, la paz y las bendiciones de Allah sean con todos ellos, incluyendo a Jesús.
Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se los ordena:

Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

¡Oh Allah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.
¡Oh Allah! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy Tu siervo. He sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas y mis faltas, porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, nadie guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, no las aleja nadie sino Tú.
¡Oh Allah! Perdóname tanto los pecados que cometí como lo que dejé de hacer, y aquellos que haya cometido en secreto y públicamente, y lo que haya malgastado, como también de aquellas cosas que Tú bien sabes de mí.

Sheikh Isa Rojas

Confía en Allah sermón o jutba

Confía en Allah sermón o jutba

Confía en Allah sermón o jutba

 

Primer parte de la Jutba o sermón

Alabado sea Allah, Quien colma de bendiciones a Sus siervos y aparta de ellos muchas de las desgracias por Su misericordia. Le alabamos como corresponde a la majestuosidad de Su rostro y la grandiosidad de Su poderío. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Sus promesas son inalterables, cuando Él decide algo nadie lo puede impedir, y Él es rápido en ajustar cuentas. Alabado sea Allah quien nos ha enseñado cómo alcanzar el éxito y cómo tener paciencia ante los fracasos, alabado sea Allah, a quien encomendamos nuestros asuntos. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero; el líder de los creyentes, el ejemplo de los justos y el mejor de los educadores. ¡Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Musulmanes! La búsqueda del sustento diario es parte de la naturaleza de todo ser vivo. Durante el día, incluso por la noche, los empresarios, los comerciantes, los agricultores, los profesionales, los empleados y los administrativos de cualquier compañía se dedican a sus diferentes trabajos, buscando la manera de obtener lo que necesitan para sostenerse a sí mismos y a sus familias. Esto, por supuesto, está bien; el problema surge cuando a la persona, en su afán de cubrir los gastos de su familia, no le importa los medios que usa o sigue para lograr su objetivo, por ello encontramos gente que engaña y miente para tal fin.

Encontrar lo que se necesita para sobrevivir por lo general es difícil, y el deseo por la riqueza puede convertir a la persona en presa de gente mala, quienes pueden conducirla por el camino del Haram o la humillación. El Islam prohíbe enérgicamente ganarse la vida de formas deshonestas o que hagan que el individuo se humille o sea humillado; al respecto, dijo el Profeta Muhammad, La Paz y bendiciones de Allah Sean con El “Que el hecho de no tener lo que quieren o necesitan no los vaya a hacer caer en la desobediencia de Allah, pues nadie obtiene el favor de Allah sino por medio de Su obediencia”.

En vista de la pobreza que vive la mayoría de las personas en la actualidad y la crisis económica por la que están pasando hasta los más ricos, es bueno que nos preguntemos: ¿qué debemos hacer?, ¿cómo salir de la pobreza y librarnos de los problemas generados por la irresponsabilidad en el manejo de la economía mundial?, ¿será que el fin justifica los medios, es decir, que no importa si robamos, engañamos y trabajamos con interés bancario y usura? La respuesta a este tipo de preguntas la encontramos en lo que Omar Ibn Al Jattab, que Allah esté complacido con él, nos reportó; dijo: “Escuché al Mensajero de Allah decir: ‘Si ustedes se encomendaran a Allah realmente los proveería como lo hace con las aves, ellas salen de sus nidos hambrientas y regresan satisfechas y con comida’”. Ibn Mas’ud, que Allah esté complacido con él, dijo: “Una de las señales de la falta de confianza en Allah y certeza de que Él es quien provee a toda la creación, es que la persona busque su sustento en la desobediencia y desagrado de Allah. Allah, en su infinita sabiduría y justicia, ha decretado que la tranquilidad y la solución de los problemas sea el resultado de la confianza, la certeza y la aceptación, y que la preocupación y la tristeza sean el resultado de la duda”.

Queridos hermanos, Allah, Alabado sea, ordenó a todos Sus siervos que se encomienden a Él en todos sus asuntos, dijo:

Allah conoce lo oculto de los cielos y de la Tierra, y a Él retornan todos los asuntos [y os juzgará por ellos]. Adoradle pues, y encomendaos a Él; y sabed que vuestro Señor está bien atento de lo que hacéis. [Corán 11:123]

Encomiéndate al Viviente Inmortal, y glorifícalo. Él está bien informado de los pecados de Sus siervos.[Corán 25:58]

Encomiéndate en el Poderoso, Misericordioso. [Corán 26:217]

Encomendarse a Allah significa confiar total y absolutamente en Él, pues no hay nada ni nadie que pueda beneficiar aparte de Allah, ya que suyo es todo el bien y la bondad; así, el creyente se entrega completamente a la voluntad de su Señor, porque confía en Él, lo que le genera sentimientos de tranquilidad, conformidad y voluntad para esforzarse por alcanzar sus propósitos sin importar las dificultades que se presenten. Ibn Al Qaiem, que Allah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Encomendarse a Al-lah es la mitad de la fe. Allah estableció una gran recompensa para la gente que se entrega a Su voluntad, como nos lo aclara el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, en el Hadiz en el que menciona que una de las características de las setenta mil personas que no serán juzgadas en el Día del Juicio y que entrarán directamente al Paraíso, es el encomendarse a Allah. Y en el Hadiz trasmitido por Omar Ibn Al Jattab, que Allah esté complacido con él, nos dijo el Mensajero de Allah: ‘Si ustedes se encomendaran a Allah realmente, Él los proveería como lo hace con las aves, ellas salen de sus nidos hambrientas y regresan satisfechas y con comida’”.

Por lo tanto, es incorrecto pensar, creer o afirmar que no es necesario obrar para obtener lo que se nos ha destinado, como aquellos que alegan que no hay necesidad de esforzarse por la riqueza, ya que, si Allah dispuso que fueran ricos, los bienes les llegarán por sí solos; y si destinó que fueran pobres, pues entonces sería una pérdida de tiempo y esfuerzo cansarse buscando la riqueza. Esta actitud es contraria a los principios básicos y fundamentales de la fe islámica, pues como lo afirma el mismo Profeta Muhammad en el Hadiz de las aves, todo musulmán debe esforzarse y seguir los medios lícitos para lograr su sustento, pues él mencionó que las aves salen de sus nidos en búsqueda del sustento, o sea se esfuerzan. En el Hadiz en mención encontramos dos puntos básicos que todo musulmán debe tener en cuenta en su creencia:

Confiar en Allah.

Obrar y esforzarse.

Algunos de los creyentes virtuosos dijeron que a quien acepta la voluntad de Allah en todos los asuntos, todos estos se le facilitarán y los caminos hacia el bien se multiplicarán. Para que el creyente logre reunir las condiciones necesarias para que su confianza en Allah sea verdadera y consistente, debe tener un conocimiento básico de los principios del Tawhid (la creencia en la unicidad absoluta de Allah).

Nos extraña ver que hay personas que saben que necesitan de Allah, que tienen límites, que Al-lah es justo en sus decisiones y que todos los asuntos dependen de Su voluntad, y aún así no son capaces de reconocer que deben entregarse al designio de Allah y su Sabiduría, confiar en Él y solicitar Su auxilio.

Le pido a Dios perdón por nuestras faltas- Háganlo ustedes también.

sermones islámicos

La confianza en Allah semón

Segunda parte de la Jutba  o sermón

¡Musulmanes! Es una obligación que el creyente se esfuerce, tome todas las precauciones y los medios necesarios, sabiendo que esto es sólo parte de la forma en que se alcanzan los objetivos en la vida, porque no debe olvidar que sin la anuencia de Allah no es posible lograr algo, por mínimo que sea. Este fue el camino trazado por la persona más entregada y encomendada a Allah, ¿quién otro que el Mensajero de Allah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam?, y fue a él que siguieron sus Sahabah (discípulos), y todos los Salaf (predecesores virtuosos en el Islam). Al Hasan Al Basri, que Allah lo tenga en Su misericordia, dijo: “El encomendarse a Allah no contradice el hecho de obrar y esforzarse por alcanzar lo que se necesita, dice Allah, Altísimo sea:

¡Oh, creyentes! Estad precavidos.} [Corán 4:71], y: {Y preparad cuanto podáis de fuerzas. [Corán 8:60]”.

El Islam educa a sus seguidores en la creencia en el Tawhid, los reafirma en la fe verdadera y fortalece su confianza en Allah; de esta forma los aleja de que caigan en la fantasía, la duda y lo falso. También, prohíbe creer en la adivinación, la superstición los agüeros y la suerte, e ir donde adivinos, hechiceros y brujos, quienes alegan conocer el futuro. Esta educación islámica, y las prohibiciones al respecto, tienen como objetivo principal librar al individuo, la familia y la sociedad entera del mal que causa creer en la falsedad y la fantasía, haciendo que la persona sólo crea en Allah y en que todos los asuntos dependan únicamente de Su voluntad. Dice Allah:

Di: No poseo ningún poder para beneficiarme ni perjudicarme a mí mismo, salvo lo que Allah quiera. Si tuviera conocimiento de lo oculto, entonces tendría abundantes bienes y no me hubiera alcanzado ningún mal. Yo sólo soy un amonestador y albriciador para quienes creen [en mi profecía], [Corán 7:188]

Si Allah te azota con una desgracia, nadie excepto Él podrá librarte de ella. Y si te depara un bien, nadie podrá impedir que te alcance Su favor. Concede Su gracia a quien Le place de Sus siervos. Él es Absolvedor, Misericordioso [Corán 10:107],

Di: Nadie en los cielos ni en la Tierra conoce lo oculto, salvo Allah. Y no saben cuándo serán resucitados. [Corán 27:65]

Hermanos en la fe, Allah, Glorificado y Alabado sea, nos ha bendecido enormemente con esta religión, la cual nos aleja de todo pensamiento o idea falsa e ignorancia, por medio de su creencia clara y firme y sus leyes inmutables. Lastimosamente, algunos de nuestros hermanos y hermanas se dejan arrastrar por costumbres que anulan por completo los principios básicos de la creencia en el Islam, que Allah los guíe, al punto que muchos de ellos se han olvidado de su Señor y ponen sus esperanzas y confianza en personas, objetos, astros, colores, números, talismanes, etc., que no tienen el mínimo poder para beneficiar a alguien. Es tanta la desviación de estas personas, que algunas no salen de la casa, no toman una decisión o incluso no cumplen con sus obligaciones hacia los demás, hasta no leer el horóscopo o consultar a su adivino personal. Otros, por su parte, están sumidos en la superstición, temen ver animales como los búhos y gatos negros, o se enferman cuando llega un día 13 en martes o hay un eclipse, y toda clase de ideas tontas y sin fundamento alguno.

El Islam llegó para liberar al ser humano de todo aquello que lo lleve a la ignorancia y lo aleje de Allah, enseñándole que nada ni nadie merece adoración sino Allah y, como sabemos, la adoración no sólo significa orar o ayunar, pues además hay que someterse a Su voluntad y confiar única y exclusivamente en Él.

Dice Allah: Y si les preguntas [¡Oh, Muhammad! a los idólatras:] ¿Quién creó los cielos y la Tierra? Te responderán: ¡Allah! Diles: ¿Acaso no observáis que aquello que invocáis en vez de Allah [carece de poder]? ¿Si Allah quisiera azotarme con algún daño, acaso ellos [vuestros ídolos] me librarían de él? ¿O si deseara cubrirme con Su misericordia, podrían ellos impedirlo? Diles [¡Oh, Muhammad!]: Me es suficiente con Allah. Quienes confíen verdaderamente en Allah que se encomienden a Él. [Corán 39:38]

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se lo ordena:

Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él. [Corán 33:56]

¡Oh Allah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.

¡Oh Allah! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy tu siervo. He sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas, y mis faltas porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, no guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, no las aleja sino Tú.

¡Oh Allah! Perdóname tanto los pecados que cometí como lo que dejé de hacer, y aquellos que haya cometido en secreto y públicamente, y lo que haya malgastado, como también de aquellas cosas que Tú bien sabes de mí.

Sheikh Muhammad Isa García