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El último pilar Hayy

El último pilar Hayy

la Meca

La peregrinación a la Meca

El último pilar Hayy es una de las más hermosas instituciones del Islam es el Hayy o Peregrinación a la Meca. Al Hayy es obligatoria, al menos una vez en la vida, para todo musulmán hombre o mujer, en buen estado mental, financiero y físico. El musulmán en edad responsable, que goce de buena salud y sea económicamente capaz y solvente, debe realizar El Hayy por lo menos una vez en su vida.
Por seguridad financiera entendemos en este caso que debe contar con medios suficientes para cubrir sus propios gastos y los de las personas a su cargo y para pagar sus deudas, si las tiene, hasta poder llegar al término de Al Hayy.

Al Hayy es otra característica única del Islam. Ha sido prescrita por Dios Único para servir múltiples fines, entre los que se encuentran los siguientes:

1 . Constituye la máxima convención anual de Fe en la que los musulmanes se reúnen, para conocerse entre sí, estudiar los asuntos comunes y promover su bienestar general. Constituye, además, la mayor conferencia regular de paz conocida en la historia de la humanidad. La paz es el tema dominante de Al Hayy, paz con Dios y con la propia alma, paz con los demás y con los animales, paz con los pájaros, e incluso con los insectos. Está severamente prohibido turbar la paz de alguien y de alguna criatura, de cualquier modo o manera.

2 . Constituye una saludable demostración de la universalidad del Islam y de la humanidad e igualdad de los musulmanes. Los musulmanes de todos los senderos de la vida, de todas las profesiones y clases y de cada rincón del globo se congregan en la Meca en respuesta a la llamada de Dios Glorificado. Todos visten con la misma sencillez, observan idénticas reglas, dirigen las mismas súplicas en el mismo momento, de igual manera y para un idéntico fin. No existen privilegios, sino lealtad de todos a Dios Creador del universo. No hay aristocracia, sino humildad y devoción.

3 . Reafirmar el compromiso de los musulmanes para con Dios y su prontitud en abandonar los intereses materiales en servicio Suyo.

4 . pone a los peregrinos en conocimiento del entorno espiritual e histórico del Profeta Muhammad (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) para que puedan percibir cálidas inspiraciones y fortalecer su Fe.

5 . Sirve para conmemorar los rito divinos observados por el Profeta Abraham e Ismael (Ibrahim e Ismail) La Paz con Ellos a quienes se conoce como los primeros peregrinos a la primera casa de Dios en la tierra, es decir, la Ka’ bah en la Meca ( Makkah).

6 . Constituye un recordatorio de la gran asamblea del día del Juicio cuando los pueblos sean iguales ante Dios en espera de su destino final y cuando nadie podrá pretender superioridad de raza o linaje. Recuerda igualmente el hecho de que en todo el mundo existente, sólo la meca fue honrada por Dios Altísimo como centro del monoteísmo desde el tiempo de Abraham la Paz Sea con El, y de que continuará siendo el centro del Islam, la religión del monoteísmo puro, hasta el final de los tiempos.

En la realización del Al Hayy puede observarse fácilmente que se trata de un medio de enriquecimiento espiritual y fortalecimiento moral, un medio de intensa devoción experiencia desciplinaria, una manifestación de intereses humanitarios y conocimiento inspirador- Todo ello reunido en una sola institución del Islam-.

Conviene resaltar también que Dios es el único destinatario de todo este camino de devoción. Los musulmanes viajan a la Meca para gloria de Dios, no para besar una piedra ni adorar a un hombre o a una semidivinidad. Besar o tocar la Piedra Negra de la Ka’bah es una acción facultativa, no una obligación ni una prescripción. Quienes besan o tocan la Piedra Negra no lo hacen porque depositen su fe en ella, o la atribuyen cualidades supersticiosas. Su fe descansa sólo en Dios. Besan o tocan o apuntan a la Piedra simplemente como demostración de respeto o como símbolo de amor al Profeta Muhammad (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) , que colocó la piedra en los cimientos de la Ka’bah, cuando su reconstrucción.

El Zakat el tercer pilar del islam

El Zakat el tercer pilar del islam

El Zakat

Zakat o Azaque

Zakat o Azaque

El Zakat o Azaque es otra institución excepcionalmente notable y pilar fundamental sobre el que descansa el Islam es el zakat. No conocemos la existencia en cualquier otra lengua de un equivalente a la palabra coránica Zakat y del significado que conlleva. No es sólo una forma de caridad, ni limosnas, impuesto o diezmo. Ni tampoco es simplemente una expresión de amabilidad ; es todo ello combinado y mucho más. No se trata sólo de una deducción de un determinado porcentaje de la propiedad de uno, sino un enriquecimiento abundante y una inversión espiritual. No se refiere simplemente a una contribución voluntaria a alguien o alguna cosa ni un impuesto gubernamental que pueda llevarse una persona inteligente y despierta. Antes bien, se trata de un deber impuesto por Dios y asumido por los musulmanes en beneficio de la sociedad en conjunto. Dar el Zakat significa “dar un porcentaje especificado sobre ciertas propiedades a ciertas clases de gente necesitada”.

El significado literal y simple de Zakat es pureza. La significación técnica de la palabra designa la cantidad anual que debe distribuir en especie, o en dinero, un musulmán con medios, entre los legítimos beneficiarios. Sin embargo, el sentido religioso y espiritual del Zakat es mucho más profundo y vivo, así como su valor humanitario y sociopolítico. Veamos a continuación una explicación de los efectos trascendente del Zakat :

1. El Zakat purifica la propiedad de las personas con recursos, aligerándolas de aquellos incrementos que ya no le pertenecen, los incrementos que deben distribuirse entre los debidos beneficiarios. Cuando debe pagarse el Zakat, un determinado porcentaje de la riqueza debería distribuirse inmediatamente de la forma correcta, porque ya no pertenece al propietario la posesión moral o legal de ese porcentaje (2,5 %). Si no lo hiciera así, estará reteniendo, obviamente, algo que no le pertenece. Eso es corrupción y pura usurpación desde todo punto de vista, tanto moral como espiritual, legal y comercial. Significa que el porcentaje retenido de manera ilegítima convierte en impuro y compromete la totalidad de los bienes. El capital puro y las posesiones honradas son los primeros requisitos de la prosperidad permanente y las transacciones honestas.

2. El Zakat no sólo purifica la propiedad del contribuyente, sino que limpia también su corazón de egoismo y codicia de riqueza. Por consiguiente, libera el corazón del receptor de envidia y desconfianza, de enemistad y desasosiego, introduciendo en él buena voluntad y cordiales deseos hacia el contribuyente. Consecuentemente, la sociedad en general quedará purificada y libre de sospecha y de la lucha de clases, de desconfianza y rencores, de corrupción y desintegración, y de todos sus males.

3. El Zakat mitiga al máximo los sufrimientos de los necesitados y de los miembros pobres de la sociedad. Supone un consuelo sumamente reconfortante para los menos afortunados, y constituye una poderosa llamada para que todos contribuyen e incrementen su parte. Naturalmente, para el necesitado supone una medida de emergencia, de la que no debe depender exclusivamente, puesto que está llamado a superarse y hacer algo por los demás. Para el donante es una calurosa invitación a ganar más para poder beneficiar más. Es, directamente e indirectamente, un tesoro abierto para la inversión espiritual, que compensa en abundancia a todas las partes interesadas.

4. El Zakat constituye una sana forma de seguridad intera contra la avaricia egoista y los desacuerdos sociales, contra la intrusión y penetración de ideologías subversivas. Representa un eficaz instrumento de cultivo del espíritu de responsabilidad social por parte del contribuyente, así como la percepción de seguridad y posesión por parte del receptor.

5. El zakat constituye una viva manifestación de la concepción espiritual y humanitaria de las interacciones de respuesta entre el individuo y la sociedad. Ilustra claramente el hecho de que, aunque el islam no pone trabas a la empresa privada ni condena la posesión particular, tampoco tolera el capitalismo egoista y codicioso. Es una expresión de la filosofía general del Islam, que adopta una vía moderada e intermedia, pero positiva y eficaz, entre el individuo y la sociedad, entre el ciudadano y el estado, el capitalismo y el socialismo, el materialismo y la espiritualidad.

La cuota del Zakat

Todo musulmán, hombre o mujer, que tenga al final del año más de 35.000 pesetas aproximadamente en efectivo , o en artículos de comercio, debe dar el Zakat a razón del dos y medio por ciento, como minimo. En el caso de disponer de la cantidad en efectivo la cuestión no es dificil; más, cuando un a persona posee riqueza en stocks o articulos comerciales, debe evaluarla al final de cada año, de acuerdo con el valor normal, y dar el Zakat a razón del mismo porcentaje de dos y medio por ciento del valor total de la riqueza. Si su inversión se cifra en bienes inmuebles, como edificios e industrias, la cuota del Zakat se calculará sobre el total neto de los ingresos, y no sobre el valor total del conjunto de los bienes. Pero, si comercia o pone a la venta edificios y casas, la cuota del Zakat se calculará sobre el valor total de todas las propiedades. Del mismo modo, cuando alguien sea acreedor y la persona deudora sea solvente, se pagará el Zakat con arreglo a la cantidad que ha prestado, pues sigue siendo una porción de su riqueza garantizada.

Hay que recordar, en todos los casos, que sólo se paga por el saldo neto. El Zakat corresponde al saldo neto después de haber pagado sus gastos personales, sus estipendios familiares, desembolsos necesarios y los créditos debidos.

Es preciso recordar también que la cuota del 2,5 % representa sólo un minimo, en momentos de emergencia, o cuando aumentan las necesidades, no existe límite; cuanto más se da, mayor beneficio reciben todos los interesados. La distribución del Zakat sirve a todos los fines para los que se lanzan numerosas campañas de captación de fondos. El fondo del Zakat sustituye a todos los demás. Es cierto lo que nadie estaba facultado a recibir el Zakat; todos los súbditos – Musulmanes, Cristianos y Judíos- del basto imperio islámico poseían lo suficiente para satisfacer sus necesidades, y los mandatarios tenían que depositar los cobros del Zakat en el tesoro público. Ello indica que cuando se cumple correctamente la ley del Zakat se reducen las necesidades de los ciudadanos y se enriquece la hacienda pública, en tal medida que no puede haber necesitados ni pobres, disponiéndose además de enormes superávit.

El inagotable poder de esta eficaz medida de interés público deriva del hecho de que constituye un precepto divino, un mandato recibido del mismo Dios. No se trata de una cuestión personal, ni de una contribución voluntaria; es, más bien, una obligación de cuyo cumplimiento será cada uno responsable directo ante Dios. Habida cuenta de que el Zakat debe exigirse en interés común, por ser legislación establecida por el mismo Dios, ningún musulmán está autorizado a descuidarla. Cuando no se observa correctamente, las autoridades legítimas del Estado deben intervenir, en nombre del pueblo, para confirmar la institución y comprobar su justo cumplimiento.

Los justos receptores del Zakat

El Sagrado Corán clasifica los justos receptores del Zakat del modo siguiente:

1. Los musulmanes pobres, para mitigar su escasez.
2. Los musulmanes necesitados, para proveerles de medios con los que poder ganar su subsistencia.
3. Los nuevos musulmanes conversos, para permitirles estabilizarse y satisfacer sus nuevas necesidades.
4. Los musulmanes prisioneros de guerra, para liberarlos mediante el pago de rescate.
5. Los musulmanes endeudados, para descargarlos de las obligaciones contraídas por necesidades apremiantes.
6. Para pagar los salarios de los empleados musulmanes nombrados por un gobernador musulmán para el cobro del Zakat.
7. Los musulmanes al servicio de la causa de Dios, por medio de la investigación, estudio o propagación del Islam. Esta contribución se dedica a cubrir sus gastos y ayudarles a continuar sus servicios.
8. Los musulmanes viajeros, que se encuentran perdidos en una tierra extraña y requieren asistencia.

El El receptor merecedor del Zakat es aquel que no cuenta con nada para satisfacer sus necesidades o posee poco ( menos de 35.000 pesetas al terminar el año o , 210€).
Si alguien dispone aproximadamente de 35.000 pesetas , 210€ o más debe ser contribuyente, no receptor del Zakat. Cuando un receptor recibe su cuota y encuentra que es suficiente y le queda un saldo próximo de las 35.000 pesetas o , 210€, no debe aceptar nada más. Ha de devolver cuanto reciba para dárselo a otros receptores más apropiados.

El zakat puede distribuirse directamente a personas de una o varias de dichas clases, o a organizaciones de bienestar que cuiden de ellas. Puede repartirse, igualmente, en forma de becas a investigadores y estudiantes musulmanes brillantes y prometedores, o en forma de subvenciones a organizaciones del bienestar e instituciones de servicio público, que patrocinen tales causas.

Un musulmán pobre incapacitado o inválido goza de preferencia ante el sano, capaz de procurarse algunas ganancias. El contribuyente deberá servirse del mejor para encontrar a los beneficiarios más merecedores.

Los impuestos que pagamos actualmente a los gobiernos no sustituyen este deber religioso. Debe considerarse como obligación especial y pagarla por separado aparte de los tributos gubernativos. Ahora bien, los musulmanes de norteamérica, por ejemplo, pueden beneficiarse de las leyes fiscales, que permiten ciertas deducciones para obras benéficas. Deben pagar su Zakat a los beneficiarios merecedores y reclamar después las cantidades pagadas como deducciones legales adecuadas.

La Oración en el islam

La Oración en el islam

Salat La Oración

Salah La Oración

 

 

 

 

 

 

 

La oración en el islam Salah es el ritual diario de la oración que realizamos los musulmanes como uno de los cinco Pilares del Islam.  Se realiza cinco veces al día por todos los musulmanes.  El Salah es una veneración especial, diferente del rezo inspirado en el momento.  Los musulmanes rezamos, o para ser más correctos, veneramos cinco veces al día:

 

·       Entre la primera luz del día y la salida del sol.

·        Después de que el sol haya pasado el cenit.

·        Entre la media tarde y la puesta del sol.

·        Entre la puesta del sol y la última luz del día.

·        Entre la oscuridad y la medianoche.

  Cada oración toma alrededor de 5 minutos, pero puede alargarse si la persona lo desea.  Los musulmanes podemos rezar en cualquier lugar limpio, solos o en comunidad, en la mezquita o en el hogar, en el trabajo o en el camino, adentro o afuera del hogar.  Bajo circunstancias especiales, como en una enfermedad, viaje o guerra, la oración se facilita.

Tener tiempos específicos cada día para estar cerca de Dios ayuda a los musulmanes a tomar conciencia de la importancia de su fe, y el rol que juega en cada momento de la vida.  Los musulmanes comenzamos nuestro día aseándonos, y luego parándonos ante nuestro Señor en la oración.  Las oraciones consisten en recitaciones del Corán en árabe y una secuencia de movimientos: pararse, inclinarse, postrarse y sentarse.  Todas las recitaciones y movimientos expresan sumisión, humildad, y homenaje a Dios.  Las varias posturas que los musulmanes adquirimos durante las oraciones capturan el espíritu de sumisión; las palabras nos recuerdan nuestro compromiso con Dios.  La oración también nos recuerda la creencia en el Día del Juicio en el que tendremos que dar cuenta de nuestras obras.  Es así como los musulmanes comenzamos nuestro día.  Durante el curso del día, los musulmanes nos apartamos de nuestras preocupaciones y los asuntos materiales por unos momentos y nos presentamos ante Dios.  Esto hace que recordemos los propósitos reales de la vida.

Estas oraciones sirven como un constante recordatorio a través del día para ayudar a que los creyentes tengamos presente a Dios en el estrés diario del trabajo, la familia y las distracciones de la vida.  La oración fortalece la fe, nos recuerda nuestra dependencia de Dios, y pone a la cotidianidad en la perspectiva de la vida después de la muerte y el Juicio Final.  Cuando nos preparamos para rezar, los musulmanes miramos hacia la Meca, la Ciudad Sagrada, que aloja la Ka’abah (el antiguo lugar de veneración construido por Abraham y su hijo Ismael).  Al final de la oración se recita la shahada (testimonio de fe) y la salutación: “Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean para todos”.

La oración puede realizarse de manera individual, pero la oración colectiva en la mezquita tiene un mérito especial.  Con los rostros orientados hacia la Ka’abah en la Meca, los orantes se colocan en línea tras el Imam, o líder de la oración, quien los dirige al ejecutar las posturas físicas que acompañan las recitaciones del Corán.  En muchos países musulmanes, la llamada a la oración, o Adhan, se repite en los minaretes, y ayudado por altoparlantes el almuédano (muecín) dice:

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

 

Ash-hadu an-laa ilaaha íll-Allah (Atestiguo que nadie merece ser adorado excepto Dios).

Ash-hadu an-laa ilaaha íll-Allah (Atestiguo que nadie merece ser adorado excepto Dios).

 

Ash-hadu ánna Muhámmadan Rasul-ullah (Atestiguo que Muhámmad es el Mensajero de Dios).

Ash-hadu ánna Muhámmadan Rasul-ullah (Atestiguo que Muhámmad es el Mensajero de Dios).

Háiya ‘alas-Salah (¡Venid a la oración!)

Háiya ‘alas-Salah (¡Venid a la oración!)

 

Háiya ‘alal-Falah (¡Venid a la prosperidad!)

Háiya ‘alal-Falah (¡Venid a la prosperidad!)

 

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

Allahu Ákbar (Dios es Supremo),

 

La ilaaha íll-Allah (Nadie merece ser adorado excepto Dios).

 

 

Los estudiantes de la escuela Nur-ul-Iman rezan la oración de la tarde en la Sociedad Islámica de New Jersey, en la mezquita de South Brunswick, N.J., martes, 13 de mayo de 2003.  Muchas comunidades musulmanas en los Estados Unidos se están expandiendo de las ciudades a los suburbios. (AP Fotografía/Daniel Hulshizer)

El viernes es el día de la adoración comunitaria en el Islam.  La oración semanal del viernes es el servicio religioso más importante.  La oración del viernes se desarrolla de la siguiente manera:

  • Se realiza en el mismo momento en que se realiza la oración del mediodía.
  • Debe ser realizada en una congregación guiada por un líder de oración, un  Imam.  No se puede ofrecer individualmente.  Los musulmanes en Occidente tratamos de arreglar nuestras tareas para poder estar presentes en esta oración.
  • Más que un día de descanso como el domingo para los cristianos o el sábado para los judíos, el viernes es un día de devoción y de reflexión.  El musulmán tiene permitido trabajar el viernes como cualquier día normal de la semana.  Pueden proceder con sus actividades normales, pero deben  detenerlas para la oración del viernes.  Después de que termina la oración, podemos proseguir con nuestras actividades.
  • Normalmente la oración del viernes se realiza en la mezquita, si es posible.  En ocasiones, si no es posible, puede ofrecerse en un complejo, parque, etc.
  • Cuando llega el momento de la oración, se pronuncia el Adhan, el Imamse para frente a la los presentes y da su sermón (conocido como Jutbah en Árabe), una parte esencial del rito al cual es necesario atender.  Mientras el Imam habla, todos los presentes escuchan el sermón atentamente hasta el final.  Algunos Imames en Occidente dan el sermón en el idioma local, otros lo hacen en árabe.  Los que lo hacen en árabe generalmente facilitan una traducción.
  • Hay dos sermones, uno se distingue del otro por el descanso breve delImam.  El sermón comienza con palabras de alabanzas a Dios y salutaciones sobre el Profeta Muhámmad, que la paz de Dios sea con él.
  • Después del sermón, en la oración se recita el pasaje del Corán llamado al- Fátiha, y otro pasaje coránico a elección del Imam en una voz audible.  Esto completa la oración.

Las oraciones especiales en congregación, que incluyen un sermón, normalmente se ofrecen a media mañana en los dos días de festividad.  Uno de ellos es inmediatamente después del mes del ayuno, Ramadán, y el otro después de la peregrinación anual.

Aunque no es una obligación religiosa, las oraciones voluntarias individuales, especialmente durante la noche, se enfatizan y son una práctica común entre los musulmanes piadosos.

Condiciones de la Salah Oración

Terminos Nafila= rezo voluntario

Termino Wayib= Obligatorio

Shahada testimonio de Fe

Shahada testimonio de Fe

Shahada testimonio de fe y sus condiciones

shahada pronunciación de fe

Shahada pronunciación de Fe

La explicación del testimonio de la fe “Shahada”, los cuales el musulmán debe cumplir para que él o ella pueda reconocer la unicidad de Allah, abiertamente y en secreto.

Las condiciones de la Shahada son siete:

Al-Ilm (Conocimiento del significado de la Shahada, su negación y afirmación).
Al-Yaqin (Certeza, conocimiento perfecto de aquello que lo contradice, sospechas y dudas).
Al-Ikhlas (Sinceridad la cual niegue el Shirk idolatría).
Al-Sidq (Veracidad que no la falsedad ni la hipocresía).
Al-Mahabah (amor de la Shahada y su significado; y estar feliz con ello).
Al-Inqiad (Sumisión a sus rectos requerimientos, los cuales son deberes que deben ser llevados a cabo con sinceridad hacia Allah (solo) buscando su complacencia).
Al-Qubul (Aceptación que contradice su rechazo).

Cuando alguien está muriendo, entonces aquellos cerca de él o ella, deberían ser cuidadosos de lo siguiente:

A: Hacer Talqin, de la Shahada. El Mensajero de Allah (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) dijo: “Uno quien está muriendo entre ustedes, Talqin (persuádanlo a decir) a él : “La ilaha illallah, Muhammadun Rasulullah”. Quien pronuncia “La ilaha illallah, Muhammadun Rasulullah” antes de morir, eventualmente entrará en el Yannah (paraíso), no importa lo mucho que sea castigado antes de eso”.

B: El suplicar por él, y solamente mencionar buenas cosas delante de él. El Mensajero de Allah (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) dijo: “Cuando ustedes estén presentes con un paciente o aquel quien esté muriendo, entonces solamente digan cosas buenas porque los Ángeles dicen “Amin” a lo que ustedes dicen”.

Talqin no solamente significa dictar o repetir la Shahada, sino también significa urgir a la persona quien está muriendo a decirla (aún si alguna de la Gente de Conocimiento difiere en esto). Nuestra prueba es el siguiente hadith (narración) de Anas (Que Allah este complacido con El): “El Mensajero de Allah (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) fue a visitar a un Ansari y dijo: “¡Oh tío! Di: “La ilaha illallah” “. Él preguntó: ¿Tío materno o tío paterno?”. Él (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) dijo: “No, tío materno”. Él preguntó: “¿ decir: “La ilaha illallah” es un bien a mi favor?”. Él (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) dijo: “Sí”.

 

No hay problema si alguien va hacia un Kafir (incrédulo) agonizante para invitarlo al Islam, por la oportunidad de que se vuelva musulmán. Anas (Que Allah este complacido con el) dijo: “Un niño judío acostumbraba asistir al Mensajero de Allah (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El). Él se enfermó. Él (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) fue a visitarlo. Él (el Profeta) se sentó cerca de su cabeza y dijo: “Acepta el Islam”. Él (el niño) miró a su padre quien estaba sentado dudosamente cerca. Él (el padre del niño dijo: “Acepta lo que Abdul Qasim dice”. Acordadamente él llegó a ser un musulmán. El Mensajero de Allah (La Paz y Bendiciones de Allah Sean con El) felizmente vino y diciendo: “La Alabanza sea para Allah quien lo salvó del fuego”.
Cuando el niño murió, entonces él dijo: “Recen la oración fúnebre sobre su hermano.

Alemanes musulmanes

Como abrazar el islam en español

Como abrazar el islam en español

Como abrazar el islam

Como debe abrazar el islam un no musulmán veremos los conceptos a seguir en cada paso que uno da en esta bella religión. El musulmán se siente inmensamente feliz por la guía que Allah le ha brindado y con la cual le ha favorecido. Le pido a Allah que nos mantenga a nosotros y a todos los musulmanes firmes en esta gran religión hasta que nos encontremos con Él, sin cambiar nada en ella y sin tener que ser puesta a juicio.
De hecho, un verdadero musulmán siente una gran alegría cuando una persona ve como abraza el Islam, porque desea lo mejor para los demás y quiere que vivan como él: en una vida de confort y regocijo con felicidad espiritual y estabilidad mental. Esto sólo puede ser obtenido a través de las enseñanzas del Islam.

Nuevos musulmanes Europa

new muslim

Querido hermano, es en verdad una gran bendición y un favor de Dios que Él te haya guiado al Islam y te haya salvado de la incredulidad, ya que hay muchos a los que no Les ha brindado la guía para reconocer la verdadera religión, así como hay mucha gente que se han dado cuenta de que el Islam es el verdadero mensaje pero no han recibido la orientación para seguirlo. Por esto es que debes agradecer a Allah Altísimo Sea, hermano mío, por el favor y el regalo que te ha hecho, pídele a Dios que te mantenga firme en esta religión hasta encontrarte con Él. Allah Glorificado Sea dice:

 Creen haberte hecho un favor al abrazar el Islam. Diles [¡Oh, Muhammad!]: No creáis que es así. En verdad, si sois sinceros [al decir que habéis creído] sabed que fue Allah Quien os hizo el favor de guiaros a la fe.  49:17 Sagrado Corán

 

Creditos

Editor: Dr.Abdurrahmán Al-Sheha
Traducción: Fernando Refay

 

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Como Abrazar El Islam